Cataluña hoy: sí se puede

ETA2Nicolás Redondo Terreros, uno de los pocos (ex) dirigentes del PSOE que (cuando estaba en vigor la política socialista de pactar con la ETA, en medio de una gran controversia), rehuía la «equidistancia», repetía una y otra vez que, al menos, sería bueno que cada responsable político manifestara claramente si su estrategia para acabar con la barbarie terrorista consistía en derrotar, por todos los medios legales y con todas las consecuencias políticas, a la banda criminal o en pactar una salida de la violencia; siempre aclaraba: yo soy partidario de una derrota clara y rotunda pero aceptaría discutir con los que proponen la salida negociada siempre que se explicara eso claramente a la población. Sabemos que nadie le hizo caso y que al final el desenlace es una chapuza donde la derrota no es clara y rotunda, donde la negociación fue (¿sigue siendo?) clandestina y donde los derrotados «militarmente» salen muy reforzados políticamente, como demuestra la situación actual en muchos ayuntamientos del País Vasco y en el propio gobierno de Navarra, con el consiguiente escándalo de las víctimas del terrorismo y de mucha más gente. Se demuestra así una vez más que, en las batallas fundamentales, en las contradicciones antagónicas, para buscar la derrota del enemigo, hay que arriesgarse: se gana o se pierde con todas las consecuencias, políticas y personales, pero si se gana, la situación es completamente diferente: las respectivas posiciones quedan claras, los dirigentes vencedores consolidan su posición y los derrotados son apartados de la vida política; el final de la contienda produce una situación clara; en una salida «negociada», en cambio, el riesgo de que las cosas no queden claras y que no se resuelvan los graves problemas que se negocian es mucho mayor y se produce la paradoja, muchas veces, de que los negociadores de una y otra parte salen triunfantes.. pero la población sobre la que se negoció queda más débil: ¿hace falta citar el caso del tercer rescate a Grecia?
El nacionalismo catalán tiene una historia y una evolución muy diferente al vasco, aunque siempre ha tenido unas relaciones fraternales con él y, menos, con el gallego (la famosa «Galeusca», con la curiosa paradoja de que el idioma común en el que se entendían las tres fuerzas antiespañolas no podía ser otro que el español). Una historia diferente (que no viene al caso detallar ahora) y, sobre todo, una situación bien diferente que presenta también una contradicción distinta a la hora de plantearse soluciones. La alternativa para superar la situación a la que nos ha llevado el secesionismo, para superar esa «revolución cínica», ese proceso de golpe de estado, en el que trabajan (desde instituciones y con recursos del propio Estado, aunque tal absurdo parecería imposible) no se plantea, al menos hasta ahora, como una batalla entre pistoleros y fuerzas de seguridad, sino entre unas instituciones (Generalitat, ayuntamientos independentistas, centros de enseñanza, medios de comunicación, «expertos en independentismo», etc.) que hacen alarde de deslealtad, burla de leyes y sentencias, desprecio de la Constitución y de los símbolos nacionales, todo ello apoyado en una manipulación de masas que ha sido justamente comparada con la política de Mussolini o Hitler… La batalla es entre esas instituciones desleales y el Estado de Derecho que nos hemos dado entre todos los españoles, pero el requerimiento de Redondo Terreros sigue siendo válido: ¿nos inclinamos por una salida pactada o nos enfrentamos, con todas las fuerzas y recursos del Estado, y acabamos de una vez con la absurda pretensión de declarar una república independiente en Cataluña?
Quien me conozca o, al menos, siga este blog con cierta atención, sabe que desde hace mucho tiempo no tengo la menor duda de que negociar, pactar con los independentistas es negativo y que cuanto antes se coja el toro por los cuernos menor será el quebranto que sufran los catalanes y el conjunto de los españoles. Por ejemplo, hace más de tres años que ―sumándome a otros muchos ciudadanos― reclamé de los poderes del Estado la máxima contundencia contra el desafío secesionista (http://librosyabrazos.es/2012/09/17/carta-abierta-a-pedro-crespo/). Está claro que no tuve  ―no tuvimos― el menor éxito porque el Gobierno siguió la política estúpida que se viene dando en España desde, al menos, la llegada al poder de Jordi Pujol, consistente en «negociar» y «dialogar» (o simplemente ignorar) ante cualquier medida anticonstitucional del gobierno catalán por muy grave que fuera. Por eso, se ha podido dar la corrupción generalizada (el famoso 3% y otras formas de robar), el derroche en agit-prop, con un llamamiento permanente a los sentimientos más tribales (mientras se recortaban todos los servicios sociales), una educación  basada en la mentira grosera y el odio a todo lo español, más sectaria y represiva que la de la Dictadura, una obsesiva puesta en vigor de «estructuras de estado», un acoso permanente a quienes se han negado a pasar por las horcas caudinas del independentismo y un permanente desafío al Estado y a la Constitución con escarnio a los símbolos nacionales y al propio Jefe del Estado. Todo ello culmina en una amenaza de declaración unilateral de independencia tras unas elecciones autonómicas disfrazadas de plebiscito: hablando en plata, un golpe de Estado.
¿Qué hacer ante esta situación extrema? Aunque hay que reconocer que tenemos un Gobierno débil (si bien en estos últimos meses ha cambiado en alguna medida de actitud, rechazando de palabra cualquier ilegalidad y consiguiendo que importantes  entidades e instituciones, nacionales y extranjeras, se posicionen contra el secesionismo), quizá debilitado por tantos años de política estúpida y por tanta corrupción dentro de sus propias filas, que no se ha atrevido a tomar ninguna medida de fuerza (desde negarse a seguir suministrando fondos del FLA para que la Generalitat pueda seguir aumentando su deuda y su déficit mientras destina cada vez mayores partidas a la propaganda exterior e interior, hasta suspender la autonomía, pasando por otras muchas) para la que está perfectamente legitimado. Aunque hay que constatar que las fuerzas de «izquierda» siguen jugando a la ambigüedad, la «equidistancia» y la demagogia. Aunque sabemos que UPyD, que luchó valientemente en las Cortes para que el Estado recuperase fuerzas y competencias y pudiera imponer la Ley, está muy debilitada; y que Ciudadanos, que ha luchado heroicamente en Cataluña contra la dictadura independentista, al abrirse a todo el territorio nacional puede haber necesitado recurrir a ciertos oportunismos para acumular fuerzas a riesgo de debilitar los principios que le hicieron nacer… Aunque sabemos todo esto, aunque debamos tener todas nuestras debilidades en cuenta, también debemos saber que tenemos fuerza más que suficiente, en nuestra historia (aunque tenga luces y sombras), en nuestra democracia (aunque tenga serias deficiencias) y, sobre todo, en nuestra ciudadanía (aunque haya una parte desencantada o confusa) como para parar este golpe y recuperar un Estado capaz de garantizar la libertad y la igualdad política de todos, todos, los españoles.
Y todo ello, con independencia del resultado de las urnas del 27-S, sea cual fuere. Los catalanes que vayan a votar tienen todo el derecho a decidir sobre cuestiones autonómicas pero para hacerlo sobre cuestiones nacionales, de toda España, no tienen más remedio, ni por supuesto les conviene otra cosa, que integrarse democráticamente en el conjunto de la democracia española. Porque la otra vía, se la llame tercera, nueva, equidistante o cualquier otra forma de disimulo, la vía que contemple reconocimiento de singularidades, naciones, pactos fiscales… no puede ser sino una forma de sacrificar a la mayoría de españoles para que una minoría siga ejerciendo su política que es claramente antiespañola y antidemocrática. Es cierto que ya hay graves daños en la sociedad de Cataluña y en toda la sociedad española y que costará años, quizá generaciones recuperar una estabilidad y una reconciliación suficientes. Pero no es irreversible, sí se puede hacer.

banderas_espana_barcelona_efe

Esta entrada fue publicada en Reflexiones y etiquetada , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

9 respuestas a Cataluña hoy: sí se puede

  1. Elisa dijo:

    José María, haces un análisis fundado, con datos y argumentos; me parece valioso, valiente, claro, y lo comparto. El final esperanzador : “Pero no es irreversible, sí se puede hacer”. ¡Ojalá! pero ¡¡¡¿¿¿cómo?!!!, el cúmulo de graves errores por parte de los diferentes gobiernos me hace ser pesimista.

    E. S.

  2. librosyabrazos dijo:

    Sí, esa es la cuestión, de la que me ocuparé en cuanto pueda, Elisa. Pero, mientras tanto, un breve juego de palabras, relacionadas, para enfatizar que necesitamos muchas «pes»: más Patriotismo que Privilegios, más Potencia que Prudencia, más Perseverancia que Pereza, más Potestad que Palabrería…

  3. Coss dijo:

    Querido director, a mi el tema de Cataluña me la refanfinfla. Va a ganar el N O seguro y lo demás que hacen esa panda chorizos me importa un comino, todo lo que es hablar del tema es engordar una burbuja de aire.
    Lo que si me importa son las y los sirios que huyen de la guerra que se han montado los de siempre, eso sí que tiene bemoles…
    Hale, a pasar buen día

  4. Coss dijo:

    Quisiera añadir algo más.
    El tema de la tal “independencia” de Catalunya me pone de muy mal humor porque lo que veo tras esa cuestión es todo un montaje de “chorizos” para ocultar sus hurtos, pero los chorizos no están SOLO en Catalunya sino también en el resto del territorio nacional, en los partidos que consintieron el expolio Pujol y Mas etc. mirando para otro lado para así contar con el apoyo en el congreso de España por parte de las fuerzas catalanas.
    La raíz del conflicto yo la veo en la forma de la llamada “democracia” que se ha llevado a cabo en nuestro país desde 1978. No ha habido democracia sino un simulacro de ella en la cual lo que ha reinado es una ausencia total de transparencia para así dar oportunidad a aquellos políticos y políticas que votábamos, de apropiarse de todo lo que les apetecía sin que el pueblo (no me gusta la palabra “masa” tan despreciativa y despectiva hacia los seres humanos que usaban Marx y Engels) se enterase de nada, ese pueblo español lleno de valor y fuerza, ese pueblo pacífico que ha trabajado con todas sus fuerzas por salir adelante y de paso sacar adelante a todo el País. Recordemos que hasta ahora el tejido económico en España estaba formado en su 80% por pequeñas y medianas empresas.
    ¿Por qué no se actúa de otra forma contra Catalunya? Porque hay mucha gente que ha amenazado y amenaza con tirar de la manta empezando por el propio Pujol. ¿qué hacen los hijos de este tipo llamado Pujol en libertad y con sus pasaportes viajando cada vez que les viene en gana fuera de España con toda la impunidad del mundo? ¿Gente que está imputada de delitos gravísimos? ¿Por qué sucede así? ¿quién lo consiente? Porque a los que pueden mostrar pruebas de que el expolio no fue solo catalán sino nacional, es decir expoliadores habidos también por parte de los que han tenido y tienen el poder en España, ese poder nacional no puede meterle mano a los expoliadores catalanes, eran y son la misma familia.
    Mas se está riendo de todos los españoles, incluidos los catalanes PORQUE PUEDE, porque le han dejado a él y a la familia Pujol ganar a pulso esa posibilidad. Este es el panorama.
    Dejemos entrar a las nuevas políticas (entre las cuales no se puede contar a Ciudadanos… porque Ciudadanos siguen siendo vieja política y este es otro tema…) a las nuevas políticas que exigen auténticas LEYES DE TRANSPARENCIA, que consideran que los referendums son una forma democrática para que el pueblo se manifieste, y que tienen la valentía de luchar y enfrentarse contra el NEOLIBERALISMO ECONÓMICO que es una forma de economía (en la cual se encuentra enclavado Ciudadanos) que ante todo convierte el planeta en una ruleta de casino, en una jungla de psicópatas sociales, en un océano de tiburones avariciosos que luchan entre sí haciendo cada vez más pobres a la mayoría y más ricos a la minoría.
    Miremos hacia los países del norte de Europa y a Suiza si queremos aprender lo que es una democrecia, no perfecta, pero al menos sí mejor llevada.

  5. librosyabrazos dijo:

    Gracias, Coss, por participar tan activamente. Es cierto que nuestra democracia debe ser criticada y que hay muchas cosas que corregir… pero yo creo que necesitamos ahora seguir la vieja máxima marxista de «hacer un análisis concreto de una realidad concreta» y esta realidad sobre la que estamos hablando ahora es una amenaza antaño larvada y ahora explícita de comenzar la demolición de España como Estado-nación. Y la contradicción principal en esta situación, en mi opinión, no es entre Ciudadanos y Podemos sino entre quienes plantean sus proyectos políticos respetando la Ley y los que hacen lo contrario.

  6. Coss dijo:

    Pues Director perdona pero la conclusión que sacas sobre mi comentario está muy confundida y resumida…

  7. Coss dijo:

    Siempre en mi opinión claro está.

  8. Coss dijo:

    Pues ya ves Director afortunadamente ha prevalecido la sensatez, el pueblo (que no la “masa”) se lo ha hecho bien esta vez a pesar del juego al que se le ha sometido de confusión el NO, tal como te dije, ha salido adelante. Lee mi post otra vez si te apetece por supuesto, con otra mirada más profunda y más ámplia (por ejemplo) y te digo: el NO es por ahora, si las “cabecitas” no cambian en un futuro cercano el No será un Si…
    Saludos y que sean muchos los libros que falta hacen.

  9. librosyabrazos dijo:

    De acuerdo: mañana releeré tu comentario para intentar entenderlo mejor. De momento, dejo aquí mis primeras impresiones sobre la jornada de hoy: «Primeras impresiones Cataluña: 1. No hemos perdido, hemos empezado a ganar; 2. Mejor la gente que los jefes, mejor juntos y bajo la Ley que enfrentados en la selva; 2. Sigue el dilema: parar el golpe de Estado para poder hacer reformas importantes o viceversa; 4. El soufflé Podemos sigue desinflándose.»

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *