Rebeca

No es bueno celebrar el cumpleaños deambulando por las calles de una ciudad que te tiene que resultar extaña y ajena, acompañando a tu madre en la triste profesión de la mendicidad. Tus 8 años deberían ser una fiesta colorida y ruidosa, en un ambiente modesto pero limpio y con tu fresca mirada abierta al futuro… A pesar de todo, ¡Felicidades, Rebeca! Que cumplas muchos años y cada vez en mejores circunstancias. Aquí tienes mi pequeño regalo de cumple. Y te deseo de todo corazón que seas capaz de esforzarte por superar esta situación miserable en la que la vida, tus padres, te han situado; que comprendas que tendrás que trabajar duro para formarte y crecer con perspectivas, para trazar tu propio itinerario, para no seguir los pasos que te van indicando tus progenitores. Sin perder, por supuesto, tu cariño y tu respeto por ellos (quizá no pudieron hacer otra cosa desde que decidieron abandonar su natal Rumanía y venir al mundo acomodado) pero decidida a salir del terrible círculo vicioso de la miseria… 

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