Notas para un debate político

Mi camarada, amigo y maestro PGM ponía gran cuidado en redactar un guion para orientarnos en los debates políticos que manteníamos con destacados militantes del PCE en los años 1968/69, en Soria y Segovia. Ese método nos ayudó mucho en aquellas circunstancias y a él recurro yo cuando no lo impide mi estrés o mi pereza. Ahora también, por si tuviera que intervenir en algún debate sobre la situación política actual en España.

Tres grandes errores iniciales que lastraron la Transición:
1. Aunque el cambio de régimen se hizo por pacto y consenso y según la inteligente fórmula de Torcuato Fernández Miranda «de la Ley a la Ley»; a pesar de que las propias Cortes del régimen anterior se auotodisolvieron para dar paso a unas Cortes constituyentes y se establecieron las correspondientes amnistías, desde el principio izquierdas y derechas, opositores al franquismo con más o menos mérito (casi siempre con menos) y miembros destacados del Régimen anterior (incluyendo el propio Jefe del Estado), se dedicaron a negar, o por lo menos desvirtuar, la esencia del pacto y el consenso: la «Ruptura», que se había evitado en la práctica, se reivindicó a izquierda y a derecho y señoreó conferencias, publicaciones y manifiestos.
2. En paralelo, se propició la formación de una clase política (anécdota de López Aranguren) desmesurada, con más espíritu de medrar a costa de que de servir a la gente; más ambiciosa que capacitada.
2. Consecuencia de lo anterior, se produjo un debilitamiento de la Administración del Estado (Muñoz Molina, Todo lo que era sólido), con menosprecio del funcionariado, de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado… y la instauración de múltiples chiringuitos, asesores y concesión de funciones a empresas privadas, hasta constituir una especie de Administración paralela, sometida a los avatares de la alternancia en el Poder.

Tres referencias:
1. La política como Universidad, donde el profesorado está obligado a tener didáctica, oratoria, ejemplaridad… evitando a toda costa la verborrea, las ocurrencias, los histrionismos y, sobre todo, las falacias, y donde docentes y discentes se influyen mutuamente.
2. La política como Mercado libre, donde todos somos clientes y proveedores y donde nadie puede poseer el monopolio y todos tienen el derecho y el deber de ofertar/adquirir productos no adulterados ni con falsas etiquetas… y a su justo precio.
3. La política como Misión, con principios ciertos, con ideales de servicio a la comunidad, sin corrupción.

Cinco medidas necesarias y urgentes:
1. Restitución de la autoridad del Estado y el respeto estricto a la Constitución, a los símbolos y a la lengua común en todo el territorio nacional, sin ninguna concesión ni «diálogo» con cualquier fuerza política o institución que no cumpla y haga cumplir la Constitución y la Ley.
2. Fortalecimiento del Estado mediante a) el control político y económico de las autonomías, b) la reducción drástica de la Administración paralela (miles de asesores y entes superpuestos y medidas que garanticen la neutralidad política de órganos y funcionarios del Estado, c) organización jerárquica y control centralizado (independientemente de que pueda haber descentralización de funciones) de la Educación (programas y reválidas a nivel nacional), de la Sanidad (una tarjeta única para todos los ciudadanos) y del Orden Público (organización jerárquica de todos los cuespos y fuerzas de Seguridad del Estado).
3. Regeneración profunda del Poder judicial, erradicando las intromisiones y mangoneos, políticos para garantizar la verdadera independencia de jueces y fiscales.
4. Sustitución de la Ley de Memoria Histórica por una Ley de Reconciliación Nacional y sustitución de las «leyes de género» por una Ley de respeto a todas las orientaciones sexuales (pero donde la no discriminación esté garantizada) y por otra Ley de Protección a la Familia.
5. Un programa integral de protección de las fronteras que reduzca a la mínima expresión la inmigración ilegal… y los ataques a la policía de fronteras.

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2 respuestas a Notas para un debate político

  1. Jaime Garnica dijo:

    Un muy buen punto de partida, José María.
    Echo en falta, aunque el asunto se bordea sin nombrarlo, una mirada a las Autonomías
    ¿O es una licencia del escritor para fomentar el debate sobre los puntos de abusos / excesos en el desarrollo de las Autonomías y acabar concluyendo que ellas (perdón, los voraces políticos que las ocupan y que olvidan que su función es el a y no el de – qué gráfica es la expresión sajona de «civil servant» por funcionario) pierden su razón de ser al recuperar el Estado Central funciones clave como Educación, Sanidad, Orden Público, y reinstaurar normas (por ejemplo, reválidas) de obligado cumplimiento en toda España?

    • librosyabrazos dijo:

      Tengo muchas notas sobre el tema de las Autonomías… pero no me atrevo a exponer un criterio firme. Tema complejo y cuyo debate se hace cada vez más difícil. Quizá debiéramos plantearlo entre los amigos.

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