Lucha libre profesional

«La lucha libre profesional es una forma de performance que combina disciplinas de combate y artes escénicas, basándose en ellas para representar combates cuerpo a cuerpo, por lo general con historias y rivalidades que enfrentan a los heel (o rudos) y a los face (o técnicos), siendo los primeros quienes representan al villano/a, y los segundos al héroe/heroína. Quienes escriben las rivalidades y planean los combates son denominados bookers, y a pesar de ser los que desarrollan prácticamente todo el show, la coreografía de combate no es hecha por ellos, sino por los mismos luchadores.» Wikipedia.  
Solo una vez, siendo un niño (quizá 10 años) fui a ver un combate de «lucha libre americana», que por aquellos años era bastante popular en Madrid y se promocionaba con ese nombre más comercial. Entonces ya me advirtió mi hermano, que fue el que me llevó, de que todo era fingido y no me costó trabajo creerlo porque, fijándose bien, se veía claramente que era todo aspavientos, gritos, golpes simulados…
El espectáculo, que desde hace años ha incorporado también a mujeres, es muy popular en EE UU, Japón y México y se emite en varias televisiones con mucha audiencia, pero en España es muy minoritario. Sin embargo, creo que merece la pena documentarse aunque sea de forma somera. Conocer las artimañas del falso combate, comprobar que mucho gente, incluso sabiendo que es mentira, se emociona en la pelea y toma posición a favor de los rudos o los técnicos; incluso que hay gente que todavía se deja embaucar y cree que está viendo una pelea casi a muerte (aunque al principio y al final los contendientes se abracen) y, sobre todo, que tras todo esto se esconde un negocio de pingües beneficios. Los contendientes consiguen atraer al público, los convencen, en mayor o menos medida, de que esa lucha es la fundamental, los entretienen y hasta los cautivan… y, naturalmente, cobran por ello. Por supuesto, en algún momento se enfadan entre ellos por algún golpe mal simulado o algún grito o gesto de uno que le reste cámara al otro, pero, al final, todo queda al servicio del espectáculo… y de los bookers. 
En mi modesta opinión, la pelea que sostienen desde hace meses Pedro Sánchez y Pablo Iglesias es un burdo espectáculo de «lucha libre profesional», que tiene entretenida a mucha gente e involucrada a otra mucha. Y, mientras tanto, los verdaderos antagonismos quedan ocultos o disimulados.

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2 respuestas a Lucha libre profesional

  1. Vera_AR dijo:

    Interesante analogía, José María. Coincido y también agregaría que ese montaje que mencionas se replica en varios países, incluyendo el mío, y a diferentes escalas: municipal, provincial, nacional y supranacional. Un abrazo.

  2. Alfonso J. Vázquez dijo:

    Excelente analogía.
    Lo curisoso es que a mucha gente le siguen gustando esas falsas peleas.
    Lo grave es que hay muchos que lamentan que no haya sangre.
    Lo bueno es que así desahogan sus intintos violentos
    Me refiero a las de lucha libre

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