40 años como 40 soles (II)

Foto01Como en tantas ocasiones los asertos o aseveraciones que nos parecen más sencillos encierran una gran sabiduría, igual que ocurre con los refranes y dichos populares, que han ido depurándose, enriqueciéndose, con el tiempo. Y nos ayudan a expresarnos también de forma sencilla pero certera. Me gusta emplear uno de la sabia Mafalda que dice: «Si no fuera por todos, nadie sería nada». Lo repetí anteayer para dar las gracias a esas casi 100 personas que nos acompañaron en la primera de las grandes fiestas que queremos hacer para celebrar nuestros «40 años como 40 soles» (no cito a nadie por no poder citar a todos). Uno siente en estos casos una inmensa gratitud, porque se da cuenta de que sin el apoyo y el cariño de tanta gente no resistiría los avatares que conlleva mantener una editorial pequeña aunque prestigiosa, modesta aunque solvente, en un mercado tan difícil como el de nuestro país y más concretamente el del sector, complejo donde los haya, del libro.
Inmensa gratitud pero también una fuerte sensación de responsabilidad. 40 años resistiendo, persistiendo, subsistiendo, producen un cierto cansancio y, en no pocas ocasiones, la tentación de dejarlo todo. Pero cuando uno ve tanta gente que  se identifica con los valores de Ediciones de la Torre y con los libros que contienen esos valores, se da cuenta de que hay que mantenerse «mientras el cuerpo aguante».
Como en otras ocasiones, el Ateneo, esa magnífica entidad que camina hacia su bicentenario glorioso, nos acogió en su espléndida sala Ciudad de Úbeda, que completó todo su aforo.  Miguel Losada, presidente de la Sección de Cine del Ateneo, coordinó la mesa con palabras certeras y muy cariñosas: muchas gracias, Miguel, por todo ello y, especialmente, por esa petición que tú hiciste pública, contando con el apoyo de los asistentes, de que Ediciones de la Torre tuviera el premio al fomento de la lectura.[i]
Javier Lostalé tuvo una intervención magistral; «La verdadera belleza se conquista a través de la justicia, de la libertad y de la dignidad, no es patrimonio de unos pocos, y es humilde a la hora de habitar tantas sombras como existen en el mundo, ofreciéndonos su luz de amanecer.» Muchas gracias, Javier, como excelente poeta y avezado periodista, sabes expresar con las palabras justas los sentimientos y los hechos que conoces. Marina Casado, que ha irrumpido con voz propia en la Poesía española actual, hizo también una brillante aportación al acto con juicios y preguntas inteligentes. Y qué decir de Javier Agra, Ángel Solo y Alex TJ que, con su voz y sus gestos, despertaron  la admiración de los asistentes. María Agra y Lucía Rosell, discreta pero eficazmente, llevaron la organización del acto (Isabel y Daniel no pudieron asistir) y consiguieron que no fallara nada de lo programado. Los asistentes, que como dije, llenaban la sala, hicieron patente su apoyo e,
incluso, no poco de ellos intervinieron en el coloquio final.[ii]
IMG_3084_1Buena fiesta, por tanto. Todos satisfechos y animados… y con ganas de hacer más actos
como éste. Miguel nos emplazó a todos a hacer, en el otoño, una continuación con el mismo lema que hemos puesto en esta ocasión: «Se busca al hombre, se encuentra la Historia.» Historia donde la amistad y otros valores nos permiten mantener el optimismo.

[i]   En  diversas ocasiones alguien me ha preguntado cómo era posible que Ediciones de la Torre no tuviera ese premio ni tampoco el de Mejor Labor Editorial después de 40 años… Quizá no nos lo merecemos, quizá no hemos sabido hacer una buena labor de promoción de la marca ni aprovechar nuestra colaboración con las distintas administraciones e instituciones concernidas.
[ii] El vídeo con el desarrollo completo del acto podrá verse mañana o pasado en cuadernosdelatorre.es

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