Palabras, palabras, palabras

Palabras, millones y millones de palabras conformando la crónica de la Humanidad. Nos llueven palabras, nos empapan, nos penetran; brotan a cada paso que damos, caminamos entre palabras… Palabras con los besos y con las lágrimas; palabras para el sentir, para el pensar, para el actuar. Palabras para argumentar, para convencer, para demostrar, aunque, también, ay, en tantas ocasiones, para mentir, para engañar, para esclavizar… Llevamos miles de años inventando palabras para explicarnos el mundo y para explicarnos a nosotros mismos; miles de años intentando sustituir el impulso salvaje por la declaración, el golpe por el artículo legal, la bomba por la palabra… Hemos aprendido que nunca alcanzaremos el lenguaje perfecto, la definición exacta pero sabemos que necesitamos seguir intentándolo; sabemos que tenemos que aprender a reclamar nuestros derechos con la expresión cabal, a explicar nuestro comportamiento de forma clara y sincera… Tenemos que aprender, sobre todo, a manifestar nuestra gratitud por tantos dones y beneficios que recibimos de la Naturaleza y de la Sociedad, de la gente, de nuestros familiares y amigos; aunque a veces, abrumados y torpes (como me ocurrió a mí el pasado día 6 en la presentación de mi libro) sólo se nos ocurra decir «¡Gracias, gracias, gracias!»

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4 respuestas a Palabras, palabras, palabras

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