LA LUZ, LA PATRIA Y EL AMOR
Allí estaba la luz,
allí estaba la patria,
allí estaba el amor.
(Quizá alguien dijera…)
Quizá un dios solitario o una fuerza ignota
desde otro universo, en un tiempo infinito,
diera el primer mandato:
–Hágase la luz, hágase la patria, hágase el amor–
pero a partir de entonces todo se encadenaba.
Tras ese primer paso, ese inicial prodigio,
la Vida abría caminos y buscaba horizontes…
Por eso tú no digas
Hágase la luz, hágase la patria, hágase el amor.
Di:
Ahora lo he encontrado, ahora lo comprendo,
ahora aquí estoy yo
y soy parte del todo, parte del devenir,
de la luz, de la patria, del amor;
ahora uno mi canto al canto de los astros,
de la piedra, del agua, del fruto y de la flor…
Ahora yo contigo, juntos tú y yo,
prolongamos la vida
en nuestro hijo amado,
con el que compartimos
la luz, que es el entendimiento;
la patria, la sociedad ordenada y protegida,
y el amor, valor supremo que nos hace humanos.
14 de agosto de 2018