Abril de 2018

Domingo 1 de abril de 2018
En su carta dominical de hoy Pedro J. Ramírez afirma: «Durante los últimos cuarenta años, en Cataluña no ha habido más dictadura que la impuesta por el nacionalismo en materia de lengua y costumbres cívicas. Hace pues casi medio siglo que el viejo régimen centralista dio paso a la que ha llegado a ser una de las autonomías con más competencias de Europa. Eso es lo que a un soberanismo insaciable le ha parecido insuficiente, hasta el extremo de sembrar el germen de una auténtica guerra civil en ciernes.» Lo suscribo.

Lunes 2 de abril de 2018
Me ha emocionado hoy un artículo de Cayetana Álvarez de Toledo, escrito desde su finca en Bahía Blanca (cerca la Patagonia argentina), y se lo he dicho en Twitter y lo he compartido en Facebook: «¡Bellísimo! Dos pensamientos: 1. Hace años hubiera rechazado airado que pudiera sentir tanta empatía con una persona tan diferente a mí por su circunstancia social y económica. 2. El Nobel a Churchill fue por su magnífica literatura, a pesar de que su fama la ganó en la política.»
Hoy publica El País un obituario muy elogioso sobre Paco Camarasa, librero y distribuidor en Valencia, al que traté y con el que tuve amistad en los primeros años de la editorial.[Np] Descanse en paz.

Martes 3 de abril de 2018
Aunque me quejo, y con razón de que he perdido mucha energía y capacidad de trabajo, hoy creo que me he ganado de sobra el jornal. He tenido que hacer gestiones para libros en preparación con Elena Diego (una entrañable conversación sobre tiempo y poesía), Enrique Fernández de Córdoba y Calleja –por teléfono– y José Luis del Hoyo y Mercedes Lecea Machado (una intensa y agradable charla sobre lo divino y lo humano, incluyendo planes para hacer un nuevo homenaje poético a Leonor Machado), o para libros en conflicto (con José Enrique Gil-Delgado, por teléfono). También me he ocupado de darle instrucciones a Lucía para una promoción especial del programa de Filosofía para Niños de Matthew Lipman y acudir al banco para asuntos económicos.
Y para terminar he escrito una nueva entrada para el blog (una dura crítica al Gobierno por su gestión de la crisis catalana). Una jornada muy completa.

Miércoles 4 de abril de 2018
Comiendo con Mary Luz, que sigue estabilizada.
Recordando otro 4 de abril de hace 52 años.
Discutiendo, en el grupo de lectores del Centro de Mayores, sobre política: varias opciones… incluyendo la siniestra podemita. Pero un par de participantes se han interesado por mis libros.

Jueves 5 de abril de 2018
Anoche tenía tan pocas ganas de escribir que se me olvidó hablar de la sesión de Prometeo, donde hizo una lectura de sus poemas la sevillana María Sanz, que me pareció muy interesante (uno de sus versos habla de pasear «a la luz de la duda») y
Ángel Martín-Blas leyó, de forma impresionante, el gran poema de León Felipe «Yo soy el gran blasfemo».
También podría haber hablado de un escándalo que se había producido hacía un par de días y había saltado ayer a la redes sociales: el enfrentamiento que se había dado
(en el funeral por Juan de Borbón) entre la reina Sofía y la reina Leticia, porque esta había impedido de forma indelicada que aquella se hiciera una foto con las niñas. Hoy ha circulado mucho un fotomontaje que alguien ha hecho utilizando Las Meninas de Velázquez.WhatsApp Image 2018-04-05 at 00.36.15He puesto un tuit: «
Una de las claves de la capacidad de España para sobrevivir a todos los proyectos (externos e internos) para destruirla es su maravilloso ingenio, su habilidad para resolver en un chiste, una caricatura, un problema grave. Ese buen humor tiene su peligro, claro, pero es muy estimulante.»
Hoy la noticia más destacada es que un tribunal de
Alemania ha rechazado la euroorden emitida por el juez Pablo Llarena contra Puigdemont en la parte que lo inculpa de rebelión (equivalente en Alemania a la alta traición), aunque ha aceptado, en principio, la inculpación por malversación de caudales públicos (allí, corrupción). Lo curioso es que el ministro de Justicia se ha apresurado a decir que “acataban” la decisión del tribunal alemán pero pocos minutos después el Gobierno ha emitido un comunicado en el que se muestra «convencido» de que la Justicia española «adoptará las medidas más adecuadas ante esta nueva circunstancia para velar por el cumplimiento de las leyes en nuestro país».
Estoy apoyando en las redes la campaña de Hablamos Español para recoger 500.000 firmas
para defender el derecho de los hispanoparlantes en las comunidades con dos lenguas oficiales.

Viernes 6 de abril de 2018
Muchas noticias y comentarios sobre la libertad de Puigdemont, el máster quizá falso de la presidenta de la Comunidad de Madrid y la reacción de la gente a partir de la bronca entre las dos reinas (la mayoría a favor de Sofía).
Me ha llamado mucho la atención un vídeo que circula por las redes de una entrevista que un periodista pro-separatista le hace a Javier Ortega, Secretario General de Vox y en la que a la pregunta «¿Se sienten ustedes de extrema derecha?» responde: «Nos sentimos de extrema necesidad.» Por cierto, en otro lugar, dice que el mayor robo que se ha intentado en España en los últimos años es el proyecto de los secesionistas de separar una parte del país para apropiársela, cosa que dije yo hace ya meses en este blog.
Uno de los participantes en el viaje a Barcelona ha colgado en el chat una imagen de Rajoy con la leyenda «¡¡CÓMPLICE!! ¡¡TRAIDOR!!»

Sábado 7 de abril de 2018

Mañana de cine en TV. Buena película, en la estela de ViridianaLos fieles sirvientes, Francesc Beltriu, España, 1979–, sobre las miserias de la lucha de clases, y más concretamente sobre la relación de amor-odio entre señores y sirvientes… y entre los propios sirvientes. Mejor película todavía Carne de gallina, Javier Maqua, España, 2002. Ambas, dentro de la semana dedicada a la comedia negra, en la serie «Historia de nuestro cine» de TV2. Conocí a Maqua en los primeros años de la Editorial, creo que en relación con con la colección Papel Vivo, pero no recuerdo nada concreto de aquella relación. En el coloquio sobre la película y, sobre todo, en la película, me ha parecido persona muy interesante… aunque pudiera estar escorado a ciertos estereotipos de la izquierda de la Transición (concepto este de «la izquierda de la Transición» que merecería un ensayo profundo.
También, tarde de buena lectura. Siempre que me entusiasmo con un libro lamento la pérdida de capacidad de concentración lectora que sufro en estos últimos años y siempre me hago el propósito de corregir eso, de superarlo de alguna manera… o por lo menos de no ir a peor. El jueves pasado leí un artículo (interesante como siempre) de Fernando García de Cortázar (al que admiro sobre todo desde que lo escuché leyendo el maravilloso poema de Angela Figuera Aymerich «Canto rabioso de amor a España en su belleza»): en este artículo se refiere a una reciente de (re)lectura del poema «East cocker», uno de los Cuatro cuartetos de T. S. Eliot.
Aunque da vergüenza reconocerlo, he leído muy poco y muy mal a Elliot, sin duda uno de los más grandes poetas en lengua inglesa (San Luis, Misuri, 1888/Kensington, Londres, 1965), así que, estimulado por las palabras del profesor García de Cortázar, me entró la necesidad de leer atentamente ese poema; y he tenido la suerte de encontrar en la magnífica librería Alcaná un tomo de la colección Premios Nobel de Orbit que contiene tres obras de Eliot, en traducciones de Fernando Gutiérrez y José María Valverde: Asesinato en la Catedral, Cuatro cuartetos y La tierra baldía. En efecto, «East cocker» es un poema impresionante y aunque García de Cortázar lo relee («es el poema al que regreso siempre para tratar de hallar en él la conciencia de la mortalidad y la afirmación de la permanencia.») y glosa sobre todo para destacar «una de las experiencias líricas más reveladoras de la crisis del periodo de entreguerras, caracterizada por la pérdida de orientación del hombre moderno y el esfuerzo de reconciliación de su espíritu con la tradición cristiana.», también, por supuesto, tiene en cuenta otros muchos problemas y valores: «Eliot escribió en una situación grave de Occidente, en un momento de peligro que, como lo proclamara Benjamin, es siempre aquel que contiene en sus pliegues confusos y vibrantes el sentido profundo de la historia.»
Y mi lectura me ha llevado a Juan Ramón Jiménez y su grandioso «Espacio» (que editamos en 1989 con un magnífico estudio de la profesora Mercedes Juliá)… y a mi texto «Nada por encima del hombre, de la especie humana.» que figura en el blog de la Editorial y como prólogo en mi libro 35 notas del editor y otros escritos. He tomado notas y, si tengo fuerzas, haré una entrada para mi blog personal sobre estos temas (tiempo y espacio, el devenir, la trascendencia…) que me parecen fundamentales. A ver si puedo…

Domingo 8 de abril de 201
Vuelvo a estar muy preocupado con las noticias que hay sobre la crisis catalana, la corrupción generalizada, el chismorreo en vez de la reflexión política… No sé qué va a pasar pero me desazona la idea de que me falta energía para hacer algo más eficaz

Jesús Laínz publica un interesante artículo en Libertad Digital con el título «No se lo van a creer», que inicia con la afirmación «No le quepa ninguna duda, lector sorprendido por las simpatías que están recibiendo los delincuentes separatistas en algunos medios de comunicación extranjeros: nuestros separatistas siempre han gozado de buena prensa más allá de nuestras fronteras. ¿Sabe usted por qué? Por lo bien que funcionó y sigue funcionando el mito antifranquista.» y luego desgrana una serie de explicaciones absurdas sobre hechos intolerables que se han producido que se podrían dar o que viene dando el Gobierno. Por ejemplo «explicar a los extranjeros que lo que sucede en Cataluña es consecuencia de la inaplicación del ordenamiento jurídico por parte de los Gobiernos españoles durante cuarenta años, no se lo van a creer.», y llega a una conclusión realmente inquietante: «El daño provocado por la inexistencia del Estado de Derecho durante cuatro décadas es difícil de subsanar con calma y sin violencia
He comido en casa de mi sobrino Chema, donde también estaba mi hermana. Estamos intentando entre todos que vaya aceptando de buena gana ir a una residencia donde puedan atenderla (dado que no parece posible que viva en casa de sus hijos y mucho menos que viva sola

Lunes 9 de abril de 2018
Sigue la preocupación (en general y mía en particular) por la situación (tan deteriorada) en España. Arriba, una clase política desmesurada y degradada; abajo, una sociedad civil (en gran parte) desconcertada y adormilada.

Martes 10 de abril de 2018
Jornada de mucha polémica.
Me manda Mercedes Lillo un texto (interesante) que circula por la Red sobre moral y educación, desde la ideología católica, y me dice: «Espero que algún día puedas ver que eliminando a Dios del mundo, sólo queda putrefacción.» Mi respuesta: «El tema de la eliminación o no de Dios en la sociedad es fundamental. Si se trata de forma científica –teniendo en cuenta la historia, la filosofía, la política, la psicología, etc.–, se puede avanzar mucho en la comprensión del devenir humano (qué somos, de dónde venimos, a dónde vamos…); si se trata de forma dogmática, se propicia el “supremacismo” de la fe sobre el conocimiento y, por tanto, del creyente sobre el no creyente, y se alimenta el desprecio y hasta el odio mutuos, lo que puede conducir al asesinato y a la guerra.»
Hay una petición en la Red para que se envíen correos de protesta a la Embajada de Alemania. He enviado el siguiente texto: «Con los debidos respetos, les hago llegar mi indignación por las declaraciones sobre la situación política en España de su ministra de Justicia, señora Katarina Barley. Este tipo de injerencias daña a mi país pero, sobre todo, al suyo y a la Unión Europea.»
En el chat de los que viajamos a Barcelona, alguien se muestra desesperanzado por la acción combinada de los separatistas vasos y catalanes («Uno ya no sabe ni que pensar…»). Le respondo: «Cierto… Pero creo que hay que seguir perseverando para transformar la indignación en energía inteligente hasta que logremos, entre todos, derrotar a esta gentuza que quiere inventarse su propia nación para explotarla… y, encima, que les financiemos nosotros el negocio.
Me telefonea Ana Cristina
(para pedirme consejo técnico como ha hecho en las diez o veinte veces que me ha llamado) y en media hora me cuenta cómo sigue de feliz y de activa «militante de ultraizquierda»; que el libro de Roca Barea es un bluf y que el «pueblo» (se entiende: todos y cada uno de los «pueblos») tiene derecho a hacer cualquier tipo de referéndum…
Mi hermana va aceptando, a regañadientes, que tendrá que ir a la residencia…

Miércoles 11 de abril de 2018
En el chat de la gente que viajó a Barcelona se están debatiendo –entre otras varias y sin s formalidades– dos cuestiones que me interesan: en concreto, la credibilidad de la Sociedad Civil Catalana (tras una serie de «posicionamientos» poco comprensibles) y, en general, la credibilidad de la(s) izquierda(s). Tendría que revisar mi lectura del libro de Gustavo Bueno El mito de la izquierda, de 2003, pero de momento me he limitado a ver la clasificación que hace uno de sus discípulos, Felipe Giménez Pérez (en El Catoblepas, núm. 17, julio de 2003): «Como la izquierda es un género plotiniano, más bien es necesario utilizar un método genético o genealógico para conocer cuántas izquierdas ha habido.» Y enumera seis: los jacobinos (que desemboca en la dictadura bonapartista), el liberalismo (que luego ha sido considerado de derechas y que «está operando con plena eficacia en los países capitalistas avanzados.»), el anarquismo, el socialismo y la socialdemocracia, el comunismo y la izquierda asiática: el maoísmo. Me parece una clasificación discutible… sirve para hacer un guion orientativo.

Jueves12 de abril de 2018
En el ABC, estudiando una posible colaboración. [Np]
En La Casa Encendida, presentando la antología de Los Bardos, preparada por Marina Casado. La Biblioteca repleta, con 70 personas, algunas de pie, y mucho optimismo en torno a la poesía.

Viernes 13 de abril de 2018
Larga conversación con Amelia Romero para informarle del éxito de ayer (donde se citó el homenaje de hace tres años a la Colección El Bardo) y animarla una vez más a que complete sus memorias, porque tiene muchas cosas interesantes que contar.
Esperando el autobús para ir a una librería a buscar un libro, me encuentro un ejemplar de El Otro País de Este Mundo, una «Revista de información», en formato de diario (A3) de 32 páginas y (por lo que averiguo después) con una periodicidad bimestral (aunque se saltan algún bimestre). Este ejemplar, a todo color, es el número 84 y en la mancheta figuran como director Manuel Vázquez Naveira y como director general José Luis Sancho-Jimeno. Había visto algún otro número tirado por la calle hace meses pero no había sentido curiosidad… pero hoy sí la he sentido y he recogido el ejemplar (que estaba impecable como recién salido de un almacén y dejado con cuidado en el asiento de la parada. El titular principal a toda página, define bien la ideología de la publicación y el nivel intelectual de sus responsables: «Cataluña revela el timo de la “democracia” franquista – El PP y el PSOE, que tardaron unas horas en cambiar la Constitución para limitar el déficit público, prohíben votar a los catalanes porque lo impide la “Carta Magna”.» El editorial, en la página 3, confirma: «Prohibido votar… en nombre de la democracia» y está ilustrado con la cara destrozada de una persona y la leyenda «Nos dan libertad de expresión… hasta ke [sic] hablamos!» Curiosidad e indignación. Creo que merece la pena estudiar más esta publicación porque por muy minoritaria que sea, sin duda está sostenida por una estructura empresarial y representa un tipo de pensamiento que no es meramente marginal. Si puedo, lo haré.
Después, ya en el inmenso complejo comercial de El Corte Inglés (cuya librería sí tenía el título que no había encontrado en otras librerías) me siento incómodo por el ambiente y se me ocurre pensar que que, igual que hay títulos como El hombre unidimensional (Marcuse), El hombre perdido (Gómez de la Serna), El hombre sin atributos (Musil), El hombre deshabitado (Alberti) o, incluso, El hombre que fue jueves (Chesterton), sería bueno hacer algo como El hombre abrumado (agobiado, atosigado).
He propuesto en el grupo de “Amigos lectores” del Centro de Mayores del barrio, que celebremos el Día del Libro intercambiando libros (cada uno lleva un ejemplar y elige otro de los que hayan llevado los demás) y, como nunca se eligen poemarios para el club de lectura, iniciar cada sesión, de ahora en adelante, con la lectura de un poema. Me han felicitado… pero no sé si se pondrá en marcha.

Sábado 14 de abril de 2018
Me levanté con muchas ganas de escribir… pero he escrito muy poco, aunque buscando argumentos he releído mis notas de lectura de El arte de la guerra de Sunzi y me han parecido interesantes; debería hacer más fichas para no perder ideas o datos… Al final he colocado en el blog una entrada que podría ser polémica: «Guerra y política». Claro que lo peor es que no lo lea (casi) nadie. Y una de las cartas a una joven editora, que me parecía buena… se ha quedado en borrador. Ya veremos.

Domingo 15 de abril de 2018
Comida, muy agradable, con los segovianos, y Vera y Manu, celebrando el cumple de Yolanda. Me ha impresionado el principio de un cuento que ha escrito Clara en mi ordenador.
Luis del Pino, un periodista del grupo Libertad Digital, que nacionalistas y populistas etiquetan de extrema derecha, pone hoy un «hilo» (tuits encadenados) donde cuenta sus antecedentes familiares: «A mi abuelo Fermín, republicano y católico, lo asesinaron […] los propios republicanos» «solo por tener una tienda y ser católico». Otro abuelo estuvo condenado a muerte, sucesivamente, en los dos bandos de la guerra civil. De los dos abuelos de su mujer, uno, médico, fue depurado al acabar la guerra y no pudo ejercer y el otro «se lo montó mejor […] se apuntó a UGT y consiguió sobrevivir a la guerra en Madrid. Y al acabar la guerra se apuntó a la Falange y siguió sobreviviendo.» El periodista concluye: «En la Guerra Civil murió mucha mala gente. De ambos bandos. Y muchísima más buena gente. De ambos bandos también. Y todas las familias españolas están llenas de esas historias: trágicas unas, heroicas otras. Por eso me revienta escuchar a niñatos frivolizar con todo aquello.» Al final, reproduce dos párrafos de otro escrito suyo: «Me gustaría aprovechar este aniversario de la guerra civil para elevar virtualmente una copa, en honor de todos los que murieron combatiendo en la guerra civil por sus ideas, peleando por la España en la que creían, fueran del bando que fueran. Rojos o azules, honor y gloria a esos héroes.Pero honor y gloria también a todos esos santos inocentes que fueron a morir en una guerra que ni les iba ni les venía. Porque también ellos murieron por su patria. Aunque no quisieran hacerlo. Y aunque nadie se acuerde nunca de ellos.»

Lunes 16 de abril de 2018
Comida en Sanse con Ana María y Mary Luz, para animarla a esta en la víspera de que vaya a probar a la residencia.
En la IV sesión del ciclo II de «El necesario fortalecimiento de España», a cargo de Jaime Mayor Oreja, Hermann Terstch y José Ignacio Bonilla, dedicado a «La defensa de las raíces cristianas de Europa». El exministro ha denunciado la estrategia del nuevo orden mundial por su «mundialismo utópico» y su «relativismo moral»; el periodista ha atacado a los que intentan debilitar o diluir la identidad nacional y la identidad personal (ideología de género y todo eso) y ha criticado muy duramente la política de Merkel de puertas abiertas. El obispo ha hecho un elogio encendido de Benedicto XVI y ha recomendado una conferencia de él que dio en el Senado italiano, el 13 de mayo de 2004, donde consideraba que la posible Constitución de Europa debería hacerse sobre tres principios: los derechos humanos no pueden ser otorgados porque son de Derecho natural, la familia tradicional es una institución fundamental y hay que tener un respeto a lo sagrado (la vida nos es dada). Curiosamente, Munilla ha citado a otros papas pero no al actual.

Martes 17 de abril de 2018
Mi hermana ya está en la residencia. He hablado con ella un par de veces y parece que está conforme. Mañana iremos a visitarla Asun y yo.
En la BNE, con Dinah Salama, viendo, en la maravillosa Sala del Patronato (¡caoba centenaria, trabajada con arte primoroso!), dibujos (alguno de Claudio Coello), grabados y otros documentos (¡un maravilloso folleto impreso sobre vitela con casi 400 años de antigüedad!) sobre la llegada a España de María Luisa de Orleans a Madrid como reina consorte de Carlos II. Una historia terrible: una muchacha de 17 años utilizada para acuerdos políticos entre las potencias de Europa, una boda por poderes, un viaje desagradable, unos fastos que tiene que costear el Ayuntamiento (con la participación de vecinos acomodados) porque la Monarquía está quebrada; una agobiante presión para que el rey tuviera heredero («Parid, bella flor de lis, / en aflicción tan extraña, / si parís, parís a España, / si no parís, a París.»)
A continuación, José Manuel Sánchez Ron, uno de nuestros científicos más preparados (hasta donde yo sé), nos presenta en el Salón de Actos la magnífica exposición y el ciclo de conferencias «El cosmos, ayer, hoy y mañana». Las estrellas (¿cómo comenzó todo?) y los hombres (Ptolomeo, Copérnico, GalileoKepler, Newton, Darwin…), las dudas y las certidumbres, libros maravillosos recogiendo una crónica hermosa del devenir humano.
Antes de entrar a la BNE Dinah y yo hemos estado comentando cómo nos ronda la muerte. Ella perdió a su ex un mes antes de que yo perdiera a mi hermano.
Jueves 19 de abril de 2018
Ayer comí de mala manera por falta de tiempo y luego tuve una reunión (in)tensa con Gil-Delgado y José Manuel y regresé a casa cansado y (como tengo un oído que no acaba de destaponarse desde que me acatarré, mañana iré al médico) mareado. Así que no escribí nada sobre la visita, junto con mi cuñada, a mi hermana en su nueva residencia: una acogedora residencia de ancianos muy cerca de su casa pero a la que, por su carácter de siempre y su estado de ánimo actual, le será muy difícil adaptarse.
Se ha creado, hace unas tres semanas, un grupo cerrado en Facebook con el nombre, definitorio, de «Apoyamos al juez Pablo Llarena» y, para aceptar solicitudes de participación, los administradores preguntan: qué opinión se tiene del independentismo y por qué se quiere entre entrar en el grupo. Mis respuestas: «Todo el proceso independentista es ilegal e ilegítimo; se creó para tapar la corrupción económica y política, perjudica gravemente los derechos y libertades de la mayoría de la ciudadanía de Cataluña y amenaza a toda España.» y «Porque podré hacer más eficaz mi participación en la defensa de la soberanía y la unidad nacionales.» Me han admitido, como es natural. A ver si puedo hacer algo. Es desesperante la actitud del Gobierno: el último ejemplo, el ministro Montoro asegurando que no se gastó ni un euro ilegalmente en Cataluña para el falso referéndum de 1 de octubre, mientras la Guardia Civil hace informes contundentes en el sentido contrario y, como consecuencia de ello, el juez Llarena procesa a los golpistas por rebelión y ¡malversación de caudales públicos!; hábilmente, los golpistas exhiben –en el Congreso de los Diputados y por todas partes– con toda chulería las declaraciones de Montoro.
Esta tarde estábamos invitados los que nos ofrecimos como voluntarios en el acto organizado –en Madrid el 17 de marzo– por Sociedad Civil Catalana a una «merienda» en al Círculo Catalán (en la puerta Cercle Català). El edificio –en Plaza de España, 6– es impresionante; el estilo del interiorismo, etc., al más puro estilo de la burguesía catalana; todo muy lujoso… excepto la merienda; los discursos, por lo poco que he podido escuchar porque no había micrófonos, muy parecidos a los de los funcionarios de los partidos políticos. Varias personas de las que viajaron a Barcelona y luego participaron en el acto de marzo en Madrid, no han asistido, manifestando, explícita o implícitamente, por el nuevo rumbo de SCC. A la salida he coincidido con Maite Pagazaurtundúa y le he recordado, amablemente, nuestro (des)encuentro en el mitin de la última campaña de UPyD; ha reaccionado bien, repitiendo con gracia, en euskera, una frase que le decía su abuela y que traducida y resumida sería algo así como «Recuerda lo bueno que hice.» 
Cuando iba en el metro hacia el Circulo Catalán, al hacer trasbordo en la estación de Canal, un tipo que aparentaba ser minusválido psíquico e indigente me ha robado el móbil; he reaccionado inmediatamente persiguiéndole a la carrera por los pasillos de la estación y he conseguido, con la ayuda de una empleada del Metro, recuperar el teléfono… aunque después he tenido que sentarme para regular el sofoco.
Viernes 20 de abril de 2018
En la Biblioteca Nacional, con José Manuel, Cristian y Lola Moreno, celebrando la Noche de los Libros con un precioso concierto de arpa (de dos tonos) a cargo de Sara Águeda. Habíamos intentado ir primero a la Real Casa de Correos (sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid) a escuchar a Antonio Muñoz Molina… pero había tal cola que hemos desistido.
He hablado un par de veces con Mary Luz por teléfono: en una estaba demasiado nerviosa y en otro demasiado tranquila. A ver qué impresión saco mañana cuando vaya a verla.
ETA anuncia su inminente disolución (el próximo 5 de mayo) con un cínico comunicado, donde intenta disimular su derrota «militar», su desprecio por las víctimas y su intención de seguir haciendo negocio con su odio a lo español… Intentaré escribir algo.

Sábado 21 de abril de 2018
Con Unai, visitando a Mary Luz en la Residencia para Ancianos Virgen de la Esperanza. Parece que se va adaptando.

Domingo22 de abril de 2018
He dedicado gran parte de la mañana a recuperar notas (que tomo en cualquier papelito) mientras veía un par de documentales de La Otra (Telemadrid) sobre El Escorial y sobre el intento de recuperar los huesos de Cervantes (de lo cual salen nuevas notas). Del primero, y contra los tópicos falsarios: Monasterio de El Escorial («8.ª maravilla del mundo», Felipe II y Juan de Herrera), construido en 20 años; Palacio de Versalles, 100 años; Basílica de San Pedro de Roma, 300 años. Del segundo, el personaje, citando o parafraseando al genio, dice tres frases con las que me identifico: «[…] escritor de novelas y poeta de los que suplen con esfuerzo las gracias que nos les supo dar el Cielo.» (no hace falta decir, naturalmente, que mi esfuerzo y, sobre todo, mi cielo son infinitamente más pequeños que los del «Príncipe de los Ingenios»), «Quien nace pobre y se hace a luchar por todo, nunca se da por vencido.» y «No hay pena que la muerte no acabe ni recuerdo que el tiempo no borre.»
De las notas, he recuperado una idea que tuve hace unas semanas sobre la metáfora de dar la vuelta al reloj de arena y que, por lo que recuerdo, me pareció entonces muy importante. Pero lo curioso es que mi nota no tenía, en principio, nada que ver con el impresionante poema de Borges (al que he leído muy poco y muy mal) y hoy, buscando referencias, lo he leído y me sonaban ciertos versos y ciertos conceptos… pero me ha sabido a nuevo. Seguramente, mi nota se debió a otro texto de otra persona (que, muy probablemente, sí habría leído a fondo los 13 cuartetos del poema borgiano). También he recuperado notitas para un proyecto de texto sobre «dualidades» (por ejemplo, uso y abuso o masculino y femenino).
He firmado en la Red una petición de dimisión para Montoro, por sus declaraciones objetivamente a favor de los golpistas y contra el juez Llarena que los está investigando por malversación y rebelión, y he leído con mucho interés lo último que ha dicho el exministro Margallo sobre este asunto. Cada vez me convenzo más de que hay conspiración para debilitar (y quizá trocear) España y que nuestro Gobierno está, objetivamente, colaborando en ello.

 

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2 respuestas a Abril de 2018

  1. J. Gustavo Catalán dijo:

    En fecha de hoy he publicado en mi blog un post al respecto del esperpento soberanista, con visos de continuar en igual sinrazón.

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