Retrato y literatura

ElenaPoniatowskaBiblioteca Nacional, Exposición «Retrato y Literatura – Los retratos de los Premios Cervantes de la BNE». 39 retratos, de distinta calidad artística, pero todos ellos entrañables por cuanto nos presentan al escritor en relación con su obra literaria. Desde Guillén a Elena Poniatowska, pasando por Gerardo Diego, Rafael Alberti, Francisco Ayala, Mario Vargas Llosa, José Hierro, Rafael Sánchez Ferlosio, Ana María Matute… Así hasta 39 gigantes de la literatura en Español que, nadie puede negarlo, es una de las más grandes literaturas de la humanidad. Naturalmente, podrían estar aquí otros muchos grandes escritores en español (Rulfo, Ángel González, Cortázar…) pero los que forman esta lista impresionante son todos y cada uno de ellos, magníficas cumbres de la mejor literatura.
Es emocionante pasear por la exposición, de la mano de Ana Santos (Directora de la BNE) y Jesus Marchamalo (Comisario de la exposición), en medio de un centenar de personas, muchas amigas, como Paloma, la hija de García Nieto, Pureza Canelo, directora de la Fundación Gerardo Diego, el poeta Javier Lostalé, Ramido Domínguez, colega y sin embargo amigo… y tantos otros (como las viudas de Borges y Ayala). Es un privilegio saber que en mi catálogo figuran diversas ediciones de varios de los premiados y  constatar que con alguno de estos gigantes, en mi ya larga vida de editor, he tenido una relación personal, además de profesional: he estado en casa de Dámaso Alonso (del que edité una estupenda antología para niños), comentando la belleza de un retrato de su esposa y la hermosura de su Biblioteca; he publicado varias ediciones de libros de Rafael Alberti y he tenido centenares de conversaciones con él  (¡aquellas magníficas cenas de los viernes con Rafael, María Asunción, María Luisa, Jacobo Muchnik,!…); he plantado un árbol con José Hierro (en el Instituto Juan de la Cierva) del que también edité una antología de su poesía en la colección Alba y Mayo; he recibido el sincero  abrazo que me dio Ana María Matute por haber defendido con tanto ardor en Oslo su magnífico Olvidado Rey Gudu. Ediciones de libros de Jorge Guillén, Gerardo Diego, Nicolás Guillén enriquecen mi catálogo y en nuestra gran antología Poesía cada día aparecen prácticamente todos los poetas premiados. He tenido la suerte de asistir a bastantes de las entregas del Premio, conversado fugazmente con los premiados… Pero, sobre todo, he tenido la ocasión, como tantos millones de lectores, de acercarme a la magna obra de cada uno de estos gigantes (lamentablemente leemos a los clásicos menos de lo que debiéramos) y he intentado aprovechar para mejorar mi personalidad (y, al tiempo, disfrutar plenamente) los regalos que contenían su escritura.
Pero después de la emoción viene la reflexión. El premio Cervantes, que alguno de sus premiados empareja con el Nobel, es una parte de la riqueza literaria de nuestra lengua, nuestra cultura, ¡nuestra civilización!, que puede parangonarse con las mejores del mundo; una literatura que puede llegar directamente a casi 500 millones de personas, una literatura que nos habla de todos los tiempos, de todos los lugares del mundo (desde un modesto pueblo de Extremadura a la gran urbe de Méxido DF, pasando por Barcelona o los Andes o La habana) y, sobre todo, de todos los tipos de personas de nuestra especie. Desde el Cid hasta el Quijote, desde Celestina a Pijoaparte, Desde Olga Arellano a Azarías, desde Azenaida Parzenós a la Maga… los grandes escritores, de las distintas épocas, nos fueron presentando personajes completos  dónde podíamos vernos reflejados en una u otra medida o de los que podríamos obtener, por positivo o por negativo, un ejemplo de vida. Volviendo a la exposición, uno puede ver, presididos por las figuras de los cuadros, en los magníficos paneles y mesas de la exposición, IMG_1885referencias de la obra de estos autores, ediciones y cartas valiosas, frases e informaciones, noticias, todas ellas de alto valor cultural.Con una lengua así, con una literatura así, uno puede sentirse orgulloso, no pedante ni arrogante, pero sí orgulloso; uno puede confiar en que podemos relacionarnos con todas las culturas pero sin renegar, sino todo lo contrario, de la nuestra.
Se puede ver la exposición, virtualmente gracias al archivo de RTVE

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