Hermosa paternidad

(Para Unai)

«Hay tres cosas que cada persona debería hacer durante su vida: plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro». Esta máxima es muy popular y la he visto atribuida a orígenes tan dispares como el Corán o José Martí (del que tomo la cita literalmente). Posiblemente sea anterior a ambos pero, en todo caso, ya pertenece a la sabiduría popular y no tiene copyright. Y es una gran máxima: el compromiso con la Naturaleza (el respeto y la gratitud que le debemos), el compromiso con la perpetuación de la Especie (la necesidad de reproducirnos y, en ese sentido, nuestros hijos pueden ser biológicos, adoptados o simplemente los niños de la siguiente generación a la que debemos proteger) y el compromiso con el Conocimiento (fijar nuestro pensamiento o nuestro testimonio y ponerlo al servicio de los demás). Pero quizá nada como nuestra aportación a la continuidad de la especie, nada como sentir que nos prolongamos y mejoramos en nuestros hijos. Es posible que no haya nada mejor que puedan hacer un hombre y una mujer que tener un hijo: quizá ahí se concentren todas sus esperanzas, todos sus horizontes, toda su capacidad de amar. Tal vez, por encima de los dogmas religiosos, nada nos acerque tanto a la «inmortalidad del alma» como la idea de comprobar que, cuando nosotros hemos recorrido la mayor parte del camino de la vida y vemos ya sus últimas curvas, sabemos con certeza que la vida no se acaba, que continúa en nuestros hijos, en la siguiente generación. Quizá, también, se sienta la «resurrección de la carne» en el sublime momento de la fecundación y en el más sublime aún del parto… Sí, quizá nada tan hermoso como tener un hijo y acompañarlo en su crianza y su educación, en su desarrollo como adulto, como ciudadano… Quizá nada tan gratificante como saber que los cuidados que le hemos prodigado, los valores que le hemos enseñado, la dignidad, la bondad, el respeto, la alegría… los recibimos de él ahora, como es mi caso, aumentados y enriquecidos.

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0 respuestas a Hermosa paternidad

  1. “¡¡¡La crianza….!!!” No son objetos que vayan a colmar nuestro vacío existencial. El placer de ayudarles a crecer autónomos, sanos de mente y espíritu…. Crecer con ellos es hacerse poco a poco menos egocéntrico, menos crítico, menos amargo…

    • Gracias, Antonio. Tienes toda la razón al enfatizar que los hijos nos hacen mejores personas. Sin duda, ése es mi caso y el tuyo… y el de la mayoría de los padres.
      Un abrazo,
      José María

  2. mercedes dijo:

    José María te retratan por dentro como una persona íntegra sea cual sea tu ideal político. Necesitamos mucha gente que piense y opine como tú. Estoy de acuerdo en esto contigo como en otras muchas cosas trascendentes de la vida. Mercedes

    • Muchas gracias, Mercedes. Ya sabes que hemos comentado muchas veces que las personas nos encontramos en los valores mucho mejor que en las ideologías o los dogmas.
      Besos. José María.

  3. Pero quizá nada como nuestra aportación a la continuidad de la especie, nada como sentir que nos prolongamos y mejoramos en nuestros hijos…….Efectivamente es un proceso en donde el ver que tus abuelos, y parte de ti, continua en su descendencia, el cículo de la vida

    • Gracias, amiga, por recordar el importante papel de nuestros abuelos, de nuestros antepasados. La verdad es que si los tuviéramos más en en cuenta valoraríamos más lo que tenemos que transmitir a nuestros descendientes…
      Saludos. José María

  4. Comparto lo que tan poéticamente escribes; aunque no tengo hijos, me preocupa el planeta que les dejamos a nuestros semejantes; hay tanto por hacer y por arreglar, que nunca mejor dicho, se te viene el mundo encima. Y al menos, trabajando por tu entorno más inmediato (el medio, y las personas), transmitiendo unos valores, y una filosofía de vida en armonía, percibes un progreso y eso te llena de satisfacción. Los niños nos hacen ver el mundo con más ilusión y curiosidad. ¡Un abrazo, José María!

    • ¡Gracias, Susana! Es cierto que no todos tenemos hijos biológicos pero es evidente que, como tú sugieres, todos tenemos la responsabilidad de dejar a la siguiente generación a la nuestra un mundo un poco mejor que el que recibimos.
      Un abrazote,
      José María

  5. Mercedes dijo:

    Hermosa paternidad
    Cuantas gracias hemos de darle a Dios por todo lo que nos ha donado.
    Mercedes Lillo

  6. De acuerdo, querida Mercedes. Los creyentes en un dios creador y antropomórfico deben estarle inmensamente agradecidos. Y los no creyentes también deben sentir, en mi modesta opinión, la mayor admiración y el más coherente respeto por la realidad en la que desarrollamos nuestras vidas.
    Muchas gracias por participar.

  7. Mercedes dijo:

    Sabes que no soy muy culta, y me he estancado en la palabra “antropomórfico”. Sabemos que Dios tiene tres formas y las tres componen la unidad de Dios, un Dios Padre que no lo ha visto nadie, sólo a quién el hijo se lo ha querido revelar. Un Dios Hijo, verdadero Dios y verdadero hombre. y un Dios Espíritu Santo que se representa en forma de paloma.(Si por antropomórfico te refieres a esto, estoy de acuerdo)
    Dios “existe” se crea en él o no, y el mundo que ves y las maravillas de la naturaleza que nos rodean, no las ha creado el hombre y solas tampoco se han creado.
    Besos
    Mercedes

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