La mujer casera

La mujer casera (Alfonso Sánchez García, Alfonso, 1904). Una buhardilla típica del Madrid de comienzos del siglo xx. La luz diurna, que entra por la ventana de la izquierda de la foto, ilumina la pequeña y modesta estancia; un basar al fondo con escasos utensilios caseros donde destacan dos planchas de las que había que calentar alternativamente en el fogón; en primer plano, una tinaja y un barreño de madera: la mujer, de frente, retuerce la ropa para dejarla lo menos mojada posible antes de pasarla al cubo que está a su izquierda y tenderla; se ve caer el agua sobre la tabla de lavar… Mientras el marido eleva a arte el resultado de las complicadas y pesadas máquinas de captar imágenes y fijarlas sobre el papel fotográfico, camino de convertirse en el más importante fotógrafo del siglo xx español, ella atiende la casa, pare y cría a los hijos, conservando, a pesar del duro trajín de cada día, su belleza serena y profunda de madre y esposa. Han pasado 113 años desde que la inteligente Olympe de Gouges publicara su «Declaración de los derechos de la mujer y de la ciudadana», intentando, sin mucho éxito, que los artífices de la Revolución francesa comprendieran algo tan elemental como que la humanidad está compuesta de hombres y mujeres que deben tener los mismos derechos y deberes; y han pasado 4.000 años desde que, según los dogmáticos y torpes intérpretes de la Biblia, la mujer se presente como una inevitable pero peligrosa dependiente del varón… Pasarán siete años más hasta que se institucionalice un Día Internacional de la Mujer y llegaremos a nuestros días con inmensas zonas de esclavitud sobre la mitad de la humanidad por ser femenina y de injusticias de género más o menos evidentes en todo el mundo…

(La fotografía, de gran tamaño y perfectamente enmarcada, estaba en el estudio del hijo de Alfonso, donde un joven editor, a mediados de los setenta del siglo pasado, se quedó maravillado ante ella. La foto obtuvo el primer premio del Concurso Internacional celebrado en Nueva York en 1904 y ha sido publicada, por ejemplo, en Juan Miguel Sánchez Vigil: Alfonso, imágenes de un siglo, Madrid, Espasa, 2001. La mujer es la propia esposa del artista y el hijo se mostraba extraordinariamente orgulloso de ambos.)

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3 respuestas a La mujer casera

  1. Toney Molmar dijo:

    Me regalaron ese maravilloso libro cuando salió, hace pocos años. Y disfruté mucho con él. Exquisito gusto José María.

  2. ana calle dijo:

    Querido José María:

    Ojalá todos los hombres fuesen como tú! A las mujeres de todo el mundo nos iría mucho mejor.

    Un abrazo,

    Ana

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