En la muerte de José Luis Cuerda

Hace unas horas diversos medios han confirmado la muerte de José Luis Cuerda Martínez, nacido en Albacete el 18 de febrero de 1947, al no haber podido superar la embolia que sufrió recientemente. Estaba a punto de cumplir los 73 años.
La primera vez que oí hablar de Cuerda fue en unas jornadas en el Centro Municipal La Pollina de Fuenlabrada donde, a principios de los noventa del siglo pasado, nos reuníamos, durante dos o tres días, docentes y gentes de libro: Miguel Rodríguez, entusiasta de Amanece, que no es poco, me prestó una cinta de vídeo que contenía la película y me comentó que la había visto, solo o en grupo, innumerables veces. Yo también me hice seguidor del cine de Cuerda y vi casi todas sus películas… algunas también muchas veces.
Cuando publicó el guion en la editorial Pepitas de Calabaza, Logroño, 2013, fui a felicitarlo y a que me firmara un ejemplar en la Feria del Libro y aproveché para comentarle que había una polémica en mi familia sobre si era mejor esa película o Así en el cielo como en la tierra. «Buena discusión» me dijo con cierta retranca. He visto las dos películas muchas veces y sigo teniendo esa duda. Amanece… es una obra cumbre del surrealismo, con (decenas de) personajes, situaciones y diálogos (¡y canciones!) geniales, que alcanzó ese nivel de obra de culto de las grandes películas del cine norteamericano y de otros países. En diversas partes del mundo se crearon clubes de «amanecistas» y cuando se conmemoraron los 25 años de su estreno, muchas personas se reunieron en España para homenajear a Cuerda. Pero Así en el cielo… me parece más profunda y con el tratamiento de la Historia Sagrada (y sus principales personajes) más tierno e inteligente de todas las obras (literarias, científicas o artísticas) que conozco dedicadas a ese tema tan importante de nuestra civilización.
De sus otras 15 películas yo destacaría también como obras excelentes La lengua de las mariposas (sobre relatos de Manuel Rivas) o Los girasoles ciegos (novela de Alberto Méndez) pero, sobre todo, El bosque animado (sobre la novela homónima de Wenceslao Fernández Flórez).
Cuerda militó en el Partido Comunista y luego se pasó al PSOE, participando, junto a otros muchos cineastas, en la campaña sectaria de apoyo a Zapatero… pero habrá que leer sus memorias para ver si en los últimos años de su vida comprendió un poco mejor el juego de izquierdas y derechas en la España nuestra. En todo caso, Pedro Sánchez ha aprovechado la ocasión para, al lamentar la muerte de Cuerda, hacer una descarada reivindicación de la Segunda República.
Descanse en paz.

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1 respuesta a En la muerte de José Luis Cuerda

  1. Me parece muy acertados tus comentarios sobre a José Luis Cuerda, recordándole tras su fallecimiento hace unas fechas. Aprovecho, querido amigo, para recordarte que ese juego que comentas de las izquierdas y las derechas, ese «juego», no pertenece sólo a esta España nuestra que, naturalmente, y metidos en harina, tienen que seguir nuestros políticos. Ese ardid de jugar a dos bandas ha sido montado y dirigido, ya hace siglos, por la misma troupe que ahora gobiernan el mundo. Se explica muy bien en «Las sociedades secretas y su poder en el siglo XX, de Jan van Helsing»

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